The Man With the Iron Fists (o El Hombre con los puños de hierro) es una película producida con dinero de Hollywood pero filmada al más clásico estilo de las películas clásicas del cine de kung-fu filmado e Hong Kong en su época dorada. Con Tarantino involucrado en el proyecto, hay que reconocer que le da un aspecto muy similar a Kill Bill Vol. 1. El filme cuenta además con actuaciones de actores de gran renombre como Russel Crowe o Lucy Liu, además del luchador de la WME Bautista haciendo de grandullón y el rapero RZA, que además si no he entendido mal también produce el filme.
El emperador de China ha pedido al clan de los leones que custodie una cantidad absurda de oro que tiene que ser movida y por el Pueblo Jungla. Pero tal cantidad de dinero resulta demasiado apetitosa, y en un juego de búsqueda de la riqueza se produce una matanza tras otra empezando por el asesinato perpretado por León Plateado, lugarteniente del clan, a su mismo líder León Dorado, su hijo Zen-Yi (apodado X-Blade) volverá al pueblo para vengarse. El herrero (RZA), un afroamericano afincado en el país asiático, hace las veces de narrador mientras que un extraño caballero inglés (Russel Crowe) parece jugar algún papel. Otro extraño extranjero ha venido contratado por León Plateado: un hombre de impresionante envergadura cuya piel se convierte en metal al contacto. Todo por el oro del emperador.
La película es entretenida y bastante ligera, a pesar de lo enrevesado del argumento. El toque tarantinesco se nota positivamente, y los homenajes al cine clásico de artes marciales se agradecen (incluso hay un homenaje a la mítica escena de los espejos de Bruce Lee). Teniendo en cuenta la calidad fílmica de este cine, diría que es bastante buena, y lo es dentro del género, pero hay algunas cuestiones que me han parecido imperdonables.
Para empezar, por alguna razón en Pueblo Jungla todo el mundo habla en inglés, excepto los orientales de fuera del lugar que hablan en chino, es algo que sinceramente no entiendo. Por otro lado la película peca de buscar ir un poco más allá pero quedarse corta, los personajes no están bien pensados, como el de Russel Crowe que se queda en unas pocas escenas molonas que el actor interpreta a desgana, o el del herrero que aunque es el personaje más desarrollado resulta tremendamente incongruente y con ciertos vacíos en la historia. El personaje de Lucy Liu es bastante arquetípico, pero interesante, al igual que el personaje de Bautista el grandote luchador que en algunos momentos se nota la falta de experiencia como actor y el poco saber hacer del director para ponerle las pilas.
A pesar de ello, si no la miramos como una película de acción, sino como el homenaje que es, es muy interesante. Además, visualmente es toda un espectáculo de golpes, peleas, increíbles acrobacias (con uso bastante notable de cuerdas) y a ratos también un poco gore como lo fue Kill Bill.
¿A quién la recomendaría? A pesar de ser cine occidental, y por tanto normalmente mucho más apto para los no aficionados, no diría que esta película la fuera a disfrutar todo el mundo. Vedla si os gusta la acción, el humor negro y cierta componente gore, porque entonces ésta es vuestra película.
Un film de samuráis que recuerda ligeramente al estilo de los grandes clásicos japoneses del cine de Akira Kurosawa, El ocaso del samurái (tít. int: The Twilight Samurai, tít. orig: Tasogare Seibei) es una profunda historia sobre la pureza de los samuráis, el honor, el amor y la lucha. En 2003 el film obtuvo una nominación a los Oscars, aunque no obtuvo el premio el esmentado año en favor de "Las invasiones bárbaras" (un gran film también, por cierto).
Seibei Iguchi es uno de los samuráis más pobres del clan. Viudo, con dos hijas pequeñas a su cargo y una madre senil, es un hombre que ama la vida sencilla y sueña con simplemente ser una persona sencilla sin la presión de su título. A pesar de tener un trabajo totalmente burocrático, es uno de los mejores con la espada, además de ser una buena persona. Todo ello le vale para que tanto Tomoe, una amiga de la infancia, como los jefes del clan empiecen a fijarse en él.
Aunque los japoneses aman su historia y su pasado, añoran el ideal de honor que representaba un samurái, también saben que en realidad el honor era algo secundario. En este film se cuestiona el suicidio ritual, por ser frecuentemente utilizado instrumento de los jefes de clan, también se cuestiona que los samuráis vivieran en realidad mejor que los que no tenían ningún título, aunque también hacen una gran apología por la cultura y la igualdad. Un poco como ya ocurriría con Harakiri, que reseñé hace poco, esta película es una desidealización del concepto de samurái, presentándote a quienes siguen los preceptos del bushido como auténticos perdedores.
Como ya he mencionado, este film tiene un estilo anticuado, las peleas no son especialmente impresionantes, aunque se nota que el actor protagonista Hiroyuki Sanada (quizá lo recordéis por El último samurái, haciendo de instructor, en Lost (Perdidos) o en Hora Punta 3) es hábil en sus movimientos. Para algunos podría ser un problema, aunque en este caso encuentro que le da intensidad a la trama, y sobre todo este actor sabe darle intensidad dramática a sus luchas.
En definitiva, esta película gustará a quienes gusten también del cine clásico de samuráis. Aún así es de respetar que tiene un ritmo más rápido que en el cine antiguo, influencia del cine occidental. Muy recomendable.
The Green Hornet es una película proyectada durante el 2011 co-escrita, producida y protagonizada por el americano Seth Rogen (Hagamos una porno), actor tan amado como odiado al otro lado del Atlántico. Se trata de una adaptación al cine de la radioserie y teleserie de la mitad del siglo XX en la que se pudo ver por primera vez en un papel destacable a Bruce Lee, haciendo el papel de Kato.
Britt Reid es el hijo del director del periódico "El centinela", un vividor de dudosa inteligencia que no es capaz de mantener una buena relación por su padre debido a su estilo de vida. Cuando su padre muere por la picadura de una avispa, conoce a Kato, el chófer y el encargado de hacer un delicioso café. Una noche por accidente salvan a una pareja de un asalto, pero los medios piensan por error que eran ellos los criminales. Aprovechándose de la fama que cosechan, deciden hacerse llamar "El avispón verde"/"The green hornet" y luchar contra el crimen, liderado por el inseguro rey del crimen organizado Chudnofsky, mientras se hacen pasar ellos mismos como criminales.
Aunque tuvo bastantes malas críticas, la película tuvo una relativa buena acogida entre el público no muy exigente y fue capaz de obtener una buena recaudación, probablemente gracias a su proyección en 3D. Tengo que decir que a mí personalmente es una película que me gustó, por supuesto hay que verla sin prejuicios y como lo que es. Ciertamente, es una película de superhéroes, pero no pretende seguir el estilo del cine de Marvel si no otro totalmente distinto y, en mi opinión, bastante personal. Se trata obviamente de una comedia, recordemos que es Seth Rogen quien la escribe y protagoniza, y cierto es que quien odie al actor principal, no aguantará el film. Sí que quiero hacer mención aparte a Christoph Waltz (Malditos Bastardos), interpretando al villano Chudnosfky, que consigue sacar un personaje adelante sin histrionismos y con seriedad, he visto en el "Cómo se hizo" que el papel originalmente iba a ser interpretado por Nicholas Cage... dejadme alegrarme por el cambio.
El personaje de Kato fue interpretado tiempo atrás por nuestro querido Bruce Lee, fue el papel que le hizo saltar a la fama antes de entrar en el mundo del cine en Hong Kong. El actor que lo interpreta, Jay Chou (La Maldición de la Flot Dorada), hace un gran trabajo y tiene la decencia de no imitar el estilo de Bruce Lee, sino que pega unas impresionantes patadas y puñetazos con un estilo totalmente diferente, más hollywoodiense por otro lado, pero no por ello poco efectivo.
En resumen, si os apetece ver alguna película de acción y comedia estadounidense, y disfrutar con unas cuantas patadas bien dadas, esta es vuestra película. Sí que es cierto que para mí gusto habría añadido más escenas de pelea coreografiadas con Kato, pero imagino que no soy un observador imparcial.
La conspiración de shaolin (a.k.a.: La daga ninja de jade, tit. internacional: Jade Dagger Ninja, tít. original: Han shan fei hu) es uno de esos ejemplos de malas películas de artes marciales. Realizada durante los años 80, durante la época dorada del cine chino de artes marciales, esta película realizada en Taiwan parece un insulto a los aficionados del género.
La trama gira en torno al amuleto de Jade, que parece ser que es capaz de dar el poder definitivo en kung-fu. Un grupo de ninjas, un noble chino y un cazarecompensas intentan conseguirlo a toda costa.
Este filme, con una premisa bastante sencilla, podría haber dado una película entretenida, pero nada más lejos de la realidad. Hecha con un presupuesto digno de una producción casera, en la realización del largometraje parece que se han olvidado de básicos tan básicos como utilizar focos en las escenas nocturnas. Que la calidad del DVD que me compré (en un rastrillo, como la mayoría de los que consigo) fuera digna de un screener de esos bajados en los gloriosos tiempos de megaupload tampoco ayuda. La película empieza sin ningún sentido, y cuando empieza a tomarlo empiezan a haber una infinidad de peleas a oscuras en las que apenas se distingue nada. Me dormí viéndola a las 12 de la mañana, con eso os lo digo todo.
Los actores se desenvuelven bien con las peleas, pero un buen director habría conseguido sacar mejores coreografías (en estos filmes de bajo presupuesto, no hay coreógrafos para las peleas) para las luchas que habría hecho de esta una película bastante más entretenida.
Buscando por internet, he encontrado de quienes dicen que la pelea final es bastante digna, y aunque no lo dudo, sinceramente no pienso comprobarlo.
Sinceramente, esta es una de esas películas a evitar. No os fiéis de la carátula (nunca lo hagáis de los DVDs de artes marciales de serie Z) porque no sale Gordon Lyu (quien hacía de San-Te en las 36 Cámaras de Shaolin) y es que de hecho... ¡ni siquiera salen shaolines!
Tras casi 20 años desde la antigua saga de La guerra de las Galaxias, su creador George Lucas decidió que quería acabar de contar la historia completa que ideó años atrás para poder explicar al gran público cómo Anakin Skywalker se convirtió en Darth Vader. Aunque para algunos esta nueva trilogía es una patada en las partes más nobles de la gran saga de Ciencia Ficción, sí que es cierto que tiene las mejores peleas con sable de luz, mejor coreografiada y llevada a imágenes.
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana... La República estelar empieza a colear bajo la amenaza de la Federación de Comercio, Qui-Gon Jin y Obi-Wan Kenobi procuran mediar en la crisis que se ve afectada en la invasión del planeta Naboo, donde consiguen salvar a la Reina Amidala del secuestro. Debido a una avería en la nave interestelar, hacen parada en un planeta del borde exterior llamado Tatooine donde Qui-Gon se encuentra con un joven chico con una sensibilidad a la Fuerza nunca vista hasta ahora: Anakin Skywalker.
A los fans más acérrimos de la vieja saga de Star Wars no les gustó el nuevo giro que tomó su creador al dirigir "La amenaza Fantasma". No quiero profundizar mucho en el tema, pero sí que es cierto que quizá cambia el espíritu de las antiguas películas y la hace mucho más infantil, entre el uso del típico niño con complejo de héroe y un personaje cómico bastante absurdo (Jar-Jar Binks). Aunque mi opinión es que si las expectativas no hubieran sido tan altas, a la gente le habría gustado mucho más.
Con el paso del tiempo, si algo ha salido muy beneficiado el cine, es en las escenas de acción. Durante los años 90 se puso muy de moda el cine de acción y artes marciales en el cine occidental y los espectadores ya habían dejado de conformarse con las lentas y poco profesionales peleas de 20 años atrás. Así que, aprovechando la inclusión de un nuevo sith (un servidor del lado oscuro de la Fuerza) curtido específicamente en las peleas cuerpo a cuerpo, George Lucas decidió que el Episodio I sería impresionantemente visual en sus peleas.
Darth Maul, interpretado por el actor y especialista Ray Park, un curtido artista marcial especialista en el uso de la vara, nos regala junto a Obi-Wan y Qui-Gon la que es sin lugar a dudas el mejor duelo con sable de luz de toda la saga:
Esta pelea es para mí una de las mejores que podréis ver en el cine. Intensa en la acción y en el drama, con una música épica que pone los pelos de punta. Imperdible el momento inicial en que Darth Maul se quita la capucha, momento tenso como pocos.
Para terminar, decir como siempre a qué tipo de público recomendaría esta película. La respuesta es a todos, es puro cine de entretenimiento hollywoodiense, con sus pros y sus contras, aunque sí que es cierto que si lo que os apetece es ver cine de kung-fu mejor dejéis esta para otro día.
True Legend (título en mandarín: Su Qi-er), es un film que sigue la línea de Fearless de Jet Li. Se trata de una película de artes marciales actual que será del gusto de los que busquen espectacularidad en las escenas de lucha. Al igual que con el ya mencionado film de Jet Li, nos encontramos ante un efectivo biopic de dudosa precisión histórica, pero que consigue que tomemos cariño por otro de los grandes héroes históricos de la China reciente.
Su Qi-er, es uno de los mejores soldados del ejército chino, el general. Tras una gran pelea, en la que el emperador le ofrece un puesto como gobernador de provincias, él rechaza diciendo que su sueño es llevar una vida tranquila y montar una escuela de kung-fu junto a su gran amor Ying, su hermanastra. Sus responsabilidades en el ejército quedan para Yuan, tambíen su hermanastro, pero con ansias de venganza por la muerte de su malvado padre en manos del padre de Su. Tras un tiempo, Yuan se vuelve a reunir con Su, ya asentado con Ying y su pequeño hijo Fang. Yuan vuelve como gobernador, con ansias de venganza. Deja a Su malherido, donde a partir de entonces empieza un viaje iniciático y recaída que culminará en una gran pelea por la que acabará siendo conocido como El príncipe de los mendigos.
Nos encontramos ante una gran película, con un presupuesto decente que se nota en la realización, aunque no todos los efectos especiales sean demasiado buenos. Comparando con otros filmes actuales, sí que tiene algunos fallos, sobre todo fallos de ritmo causados por el guión, aunque son debidos a la intención de ser fieles con la historia real. El problema es que hay grandes momentos de intensidad en la película y luego una recaída total en la que parece que es un cambio de capítulo en una serie de televisión.
Aún así, vamos a lo importante. Las escenas de pelea son espectaculares, totalmente espectaculares. Como viene siendo cada vez más habitual en el actual cine asiático de kung-fu. He intentado buscar alguna escena de la película con la que deleitaros, pero sólo he podido encontrar el trailer, aún así hay una buena muestra de lo que podéis encontrar:
En resumen, si buscáis una buena película de artes marciales actuales. Si os gustaron films como Ip Man o Fearless, esta os gustará. Para los que no son muy fans de este tipo de films, quizá os resulten algunas escenas de lucha algo largas, pero la historia es profunda, de superación de romance, de família... así que se la recomendaría a casi todo el mundo.
New Police Story (a.k.a. Máxima traición, en Latinoamérica, "San ging chaat goo si" en chino), es, lo que a mí me gusta llamar una película al más puro estilo Jackie. ¿Pero, qué entendemos por puro cine Jackie Chan? El tipo de películas que encajarían en ese estereotipo son aquellas con grandes dosis de realismo, sin saltos imposibles realizados con cuerdas, increíbles proezas de especialista, un absoluto protagonismo del sonriente chino, el amigo Jackie, que según si es puro cine de Hong-Kong o de USA es, respectivamente, un policía o similares (como en ¿Quién soy?), o un inmigrante que se ve envuelto en algo que le viene grande (como en Duro de Matar). En este caso nos encontramos en una película de puro cine hongkonés al puro estilo Jackie.
XXXXX, esel comisario de la brigada policial más efectiva, enseña artes marciales, disparo y estrategias de asalto, hasta que un día un grupo de criminales cuyo divertimento es matar a agentes de la ley, lo dejan en la más pura evidencia y depresión al matar cruelmente a todos sus compañeros cuando intentaban atraparlos. El personaje interpretado por Jackie, se abandona a la bebida y a la desidia hasta que un año después elagente XXYYY es asignado como su ayudante para cazar a los maleantes.
Hacía tiempo que no veía una película del amigo Jackie que me gustara tanto. Similar a otras obras de su filmografía, este filme consigue enganchar prácticamente de principio a fin. Tiene unos malos divertidos, chicas guapas, un protagonista totalmente carismático (como no podría ser de otra manera) y un co-protagonista que consigue estar a la altura de la situación. Probablemente el hecho de que el personaje de XXYYY, interpretado por ZZZ, haya conseguido captar mi interés, lo que ha sacado esta película de la mediocridad.
Las peleas, qué decir, buenísimas. Jackie Chan en esta película estaba inspirado para hacer peleas masivas, peleas uno-a-uno, y increíbles piruetas (¡pero sin cuerdas!). Quizá me habrían gustado más ostias, para ser ya perfecta.
Otra cosa a destacar, de nuevo como en Quien Soy, son los stunts que realiza Jackie para la película. Hay una escena que llega a dejarme tenso, ya que no es sólo lo que hace él, si no su ayudante; colgarse por una cuerda vertical y bajar por un edificio de treinta pisos utilizando un palo enrollado o unas esposas como tirolina. Jackie Chan siempre consigue sorprenderme.
En definitiva, a quien le guste el cine del sonriente Chan, que no dude en mirar esta película con unas buenas palomitas, y a quien no, pero le apetezca pasar un rato entretenido, también.
Considerado por muchos la mejor película de kung-fu de la llamada época dorada del cine de Hong Kong, Las 36 Cámaras de Shaolin (título internacional: The 36th Chamber of Shaolin, título original: Shao Lin san shi liu fang) supuso toda una revolución y una de las mejores revisiones del mito de los monjes practicantes de wushu. Esta película, además, trata de una de las leyendas de las artes marciales chinas, San Te, que quedó inmortalizado en esta película.
Un profesor de escuela y sus alumnos, actúan como verdaderos patriotas ante la invasión de los crueles tártaros uniéndose a los rebeldes que no aceptan la ocupación, pero la situación les supera, viéndose perseguidos y eliminados, incluso torturados. Pero Liu, uno de los alumnos, consigue escapar a duras penas, dándose cuenta que por sí mismo es incapaz de combatir a los invasores. Su única salida es esconderse en el templo de Shaolin y aprender el mejor kung-fu de toda china, donde le cambiarán el nombre a San Te.
Con un argumento bastante más profundo y serio, quizá es una película que flojea en el desarrollo, que aunque sea interesante, resulta limitado teniendo en cuenta películas actuales. Aún así, este film es la demostración de que los Shaw Brothers, los que produjeron las mejores películas de peleas en los años 80, eran capaces de sacar productos de calidad.
La parte más interesante de la película es el entrenamiento de Liu en el templo Shaolin, donde recorre las 35 cámaras que le entrenarán en el arte del kung-fu en todas sus capacidades. Fuerza, agilidad, resistencia, equilibrio, habilidad.
Las coreografías son soberbias, probablemente por eso sea considerada la mejor película de kung-fu. Quizá les falta algo de espectacularidad, pero son dignas de ver. Además, el efecto de sonido de los golpes está más amplificado de lo normal, un detalle que a mí personalmente me encanta. Quizá la mejor pelea de toda la película, en mi opinión, sea la que lleva con uno de los maestros para que Liu, al descubrirse como un genio de las artes marciales, sea asignado como maestro de una de las 35 cámaras.
El nombre de la película, proviene de que una vez le dejan ser maestro de una de las cámaras de entrenamiento, él pide crear la número 36 que se dedique a expandir el kung-fu entre los que no son monjes.
En resumen, Las 36 cámaras de Shaolin es todo un clásico, una de esas películas que todo amante del cine de acción debería ver. Es un ejercicio de buen cine, con una calidad indiscutible, sobre todo en comparación con otra producciones del estilo.
Quizá esta película pueda considerarse que es un poco prescindible dentro de su filmografía, que por cierto tiene un doblaje pésimo, pero no por ello deja de ser una de las más entretenidas y arriesgadas de sus películas hongkonesas.
El mono borracho en el ojo del tigre (título internacional: Drunken Master, Zui Quan en mandarín) fue la película que catapultó a Jackie Chan a la fama en China tras haber estado trabajando como extra de acción en películas de Bruce Lee, entre otras.
Freddy Wong (en la versión original, es Wong Fei Hung, el gran artista marcial y médico chino), interpretado por Jackie Chan, es un gamberrete estudiante de kung-fu que no deja de buscarse problemas. Su padre, gobernador de la ciudad, acaba castigándole a ser entrenado por su tío, un experto en kung-fu amante del buen vino que le obligará a hacer un entrenamiento inhumano.
Esta película es considerada normalmente por los amantes del género como una de las grandes películas de kung-fu clásico, la clave de la película es además de ser una buena comedia, las bases que Jackie hará como suyas. Peleas múltiples haciendo gala de una increíble agilidad, una eterna sonrisa, y sobre todo, películas que no se toman demasiado en serio a sí mismas.
El argumento no es muy enrevesado, es más bien sencillo. En mi opinión es una película que copia muchas claves de un film anterior con la misma pareja protagonista (Jackie Chan y el maestro borracho) llamado La furia de Jackie, de mucha peor calidad y con un Jackie muy jovencito, de hecho es su primera película como protagonista.
En China supuso toda una revolución, puso de moda las comedias de artes marciales, y sobre todo el que acabó convirtiéndose en una moda, el estilo del puño borracho. Por lo que no nos extrañará encontrar que las mejores escenas de lucha, muy bien coreografiadas, son las que usan este estilo tan exótico. En este caso, he elegido la escena final, que con lo pobre del argumento tampoco os desvelo nada, en la que utiliza el estilo del puño borracho.
Ésta es sin duda una gran película, realmente de las mejores de la edad dorada del cine de kung-fu. Y aunque quizá como película no valga demasiado, sí que es una de las que cualquier aficionado, o al menos interesado, debería ver por su importancia histórica y porque, para qué negarlo, una vez terminado el visionado dan muchísimas ganas de aprender el estilo del borracho.
Sin miedo (título internacional: Fearless, título original: Huo Yuanjia), una gran superproducción china que pretendía ser un biopic de uno de los grandes héroes nacionales, Huo Yuanjia, creador del estilo "Puño de Huo" y fundador de una de las escuelas de kung-fu más importantes en la actualidad.
En la China de principios de siglo XX, Huo Yuanjia, era uno de los mejores luchadores de la comarca, aún cuando su padre, maestro de kung-fu, no le quiso enseñar y tuvo que aprender por su cuenta. En su búsqueda por ser el mejor, caía más y más bajo moralmente, acumulando deudas y enemigos. Cuando mata en una pelea al que es considerado el mejor, y provocar una espiral de venganza que recae en su hija, emprende un viaje espiritual del que volverá siendo, sin ya buscarlo, el mejor luchador de toda China que retará al mundo occidental que le tomará como una amenaza precisamente por dar moral a los chinos, que se sienten inferiores frente a los occidentales y japoneses.
Este film es quizá una de las mayores superproducciones de la actualidad de cine chino de artes marciales de esta década junto con otras como "La casa de las dagas voladoras" o "Tigre y dragón", difiriendo a éstas en que las peleas son de estilo realista. En Fearless, las luchas son duras, los personajes no vuelan, y aunque sí que se hace uso de cables, no es en el sentido abusivo, sino en el de la espectacularidad.
Aquí Jet Li hace la que es, en mi opinión, la mejor de sus interpretaciones, quizá sólo superada por su papel en la reciente "The Warlords". Su personaje es complejo, evoluciona, y es capaz de llevar al Huo socarrón del principio, y al Huo solemne del final. Quizá no es una actuación escalofriante, pero para qué negarlo, Jet Li es mucho mejor artista marcial que actor, y esta última faceta la ha mejorado mucho con el tiempo.
Las peleas en esta película son de lo mejorcito que uno puede ver. Las coreografías son increíbles, una verdadera obra de arte en el cine de kung-fu, sacan lo mejor de Jet Li, que pelea contra estilos de lucha muy diversos: lanza inglesa, esgrima, boxeo, lucha libre, artes marciales japonesas y chinas. Es difícil elegir una escena que supere al resto, probablemente la última es la mejor, pero no quiero desvelar nada. Pero os puedo asegurar que esa lucha entre la katana japonesa y el nunchaku de tres segmentos me deja boquiabierto. La escena que he elegido en este caso ha sido la inicial, así empieza la película, que os aseguro que resulta impactante.
El personaje de Huo Yuanjia es un personaje histórico, como ya he dicho se trata de un biopic, aunque por lo que parece ser el guión no fue suficientemente fiel a la verdad, los herederos de Huo interpusieron una demanda. Como curiosidad, en la película Furia Oriental, que ya comenté aquí, el maestro de Chen, interpretado por Bruce Lee, es Huo Yuanjia, de hecho podría considerarse una secuela de Fearless.
Fearless es una de las películas modernas de kung-fu que cualquier aficionado no debería perderse. Yo por mi parte me alegro de que ahora intenten hacer películas con un guión más trabajado que no se basen únicamente en la espectacularidad de las peleas y los stunts.
Ganadora de múltiples premios, Old Boy supuso un aire fresco al cine de acción contemporáneo y otra de las pruebas de que los coreanos tienen mucho que contar. Ya que, aunque es una adaptación de un manga japonés, sólo se parece en el planteamiento de la historia.
¿Qué harías si un día te secuestraran y te metieran en una cárcel privada durante 15 largos años? Oh Dae-su se lleva bien con todo el mundo, tiene una esposa a la que quiere y una hija pequeña, y cuando lo dejan en esa habitación no deja de preguntarse por qué sin recibir respuesta. Para mantenerse cuerdo durante tantos años decide mantener su cuerpo entrenado haciendo ejercicio y practicando peleas imaginarias, así cuando pudiera salir podría enfrentarse a lo que sea. Una vez le dejan salir, empieza a investigar, encontrándose por el camino a Mi-do, una jovencita que sorprendentemente lo acoge en su casa. Pronto descubrirá que todo es mucho más complicado de lo que creía en un principio, pero aún así no cejará en su empeño por conseguir la venganza por esos 15 años perdidos.
Park Chan Wook, el director, hizo este filme como el segundo de su Trilogía de la venganza, aunque este es el que ha tenido más repercusión. La premisa bajo la que parte la película es más que interesante, de hecho tengo miedo de no haber sabido darle el interés suficiente al resumen del argumento, y durante el filme sabe guardar el suspense durante todo el metraje. Algo que, para qué negarlo, a los orientales no se les da muy bien.
Choi Min-sik, quien da vida al protagonista, realizó un duro entrenamiento para poder dar vida a las escenas de peleas. En esta película no encontraremos piruetas, ni patadas giratorias, pero sí escenas de lucha perfectamente coreografiadas, de lo mejorcito que he visto últimamente. Cuando me hice con la película por primera vez, no dejaba de ponerme una y otra vez las escenas de lucha una y otra vez, porque realmente son impresionantes, y realistas. Una de las más famosas, es este plano-secuencia, aunque quizá yo preferiría otra escena (pero no encuentro el vídeo por youtube).
Ésta es, para mí, una de las películas de la década, prácticamente redonda en todos los sentidos, quizá lo que menos me guste sea cómo avanza la película hacia la segunda mitad, que se separa totalmente del cómic original. Pero aún así, merece la pena verla, opinar, ¡y comentar esta entrada!
Para los amantes del cine de artes marciales oriental, hoy en día hay dos grandes iconos: Jackie Chan y Jet Li. Dos grandes maestros, cada uno con su propio estilo de hacer películas que levantan hordas de fans. En El reino prohibido, los dos grandes iconos del cine de kung-fu actual se juntan para hacer un film fantástico destinado para el público más masivo.
Jason, es un chico fanático del cine de kung-fu, que tras tantas visitas, ha acabado siendo amigo del dueño de la tienda de antigüedades donde se hace con las películas. En una de ellas, descubre un viejo bastón dorado que el viejo le dice que espera a que un viajero lleve a su legítimo dueño, el Rey Mono. Bajo amenazas, acaba ayudando a una banda callejera a entrar por la noche en la tienda del anticuario, pero a petición del viejo huye de la tienda con el bastón justo. Aquí es donde empieza un viaje mágico a través de las tradiciones chinas, Jason viaja como si de un sueño se tratara al Reino Prohibido, donde se encontrará con el Peregrino Borracho, uno de los ocho inmortales interpretado por Jackie Chan, que le tomará como alumno, a Gorrión, una chica que quiere vengarse del Rey de Jade, el mismo que encarceló al Rey Mono en una estatua de piedra, y el Monje Silencioso, interpretado por Jet li.
Nos encontramos aquí ante un filme fantástico. Una película entretenida sin muchas pretensiones, con un presupuesto algo limitado que podría haber sido una de las grandes obras del cine épico de la década pero que al final se ha quedado simplemente en película entretenida.
No se me ocurre nada muy específico que haga que la película se quede un poco corta, quizá en que la historia resulta un poco tópica, en que el protagonista no es tan carismático como debería, aunque es bastante sencillo identificarse con él, es un tipo de personaje como el que ya expliqué en Karate Kid.
Pero dejemos de hablar de chorradas. Todo el mundo sabe la verdad de la película. Está hecha para hacer una escena de peleas que todos esperábamos, pero pocos nos atrevimos a creer que llegara a ocurrir: Jet Li VS Jackie Chan. La película vale la pena sólo por ver eso. Es más, vale la pena pagar los 6€ de la entrada de cine sólo por verlo. Reconozco que cuando la vi en el cine, no pude evitar soltar un "mola!". Y es que permítanme decirles una cosa: MOLA!
A parte de eso, es como ya he dicho una película muy entretenida, que podría ver incluso gente que no fuera muy amante de las artes marciales, si no simplemente le guste el cine de aventuras. A mí es una película que me encanta, y lo único que lamento de ella es que no supieran ir un poco más allá y hacer algo más que un producto para lucimiento de esos dos grandes maestros del kung-fu.
Con esta película, Jackie Chan entró en el cine occidental por todo lo alto, empezando lo que sería el mayor auge de la calidad de sus películas.
Duro de matar (Rumble in the Bronx, en inglés), trata de Keung, protagonizado por el bueno de Jackie, que viene a visitar a su tío a Nueva York para su boda, para quedarse además una temporada en la ciudad que nunca duerme. La tienda y la casa de su tío, donde lo acogen para dormir, se encuentra en el Bronx, con lo que el crimen callejero, las bandas, las palizas y todo, se encuentran a la orden del día, el pobre Keung sin haberlo buscado acaba viéndose perseguido por la banda local e incluso acaba teniendo que pelear contra uno de los grandes líderes del crimen organizado.
Como suele ocurrir en las películas de Jackie Chan, el argumento es lo de menos. Aquí lo importante, y lo que consiguió sorprender a occidente, son las peleas excelentemente coreografiadas por el mismo Jackie. Y no son sólo las escenas de lucha lo importante, el protagonista hace gala de una agilidad impresionante, demostrando que el actor es un gran especialista, de hecho Jackie Chan aparece como el director de los especialistas (stunt director), aunque si bien es cierto que se rompió un pie y acabó rodando media película con un pie escayolado, lo que da fé de su increíble energía.
Las películas de este actor, tienen un estilo propio. Las peleas suelen ser multitudinarias, y más que pegarse con todos, lo más correcto sería decir que huye de todo el mundo mientras se defiende como puede con todo lo que encuentra por el lugar. Meterse dentro de un carrito de supermercado es una maniobra de defensa para él.
Quizá lo que se le podría decir, es que resulta un poco repetitivo que siempre sean el mismo tipo de peleas. Echo de menos en la película un Final Boss que sepa enfrentarle, como en las películas de Bruce Lee, vamos. Pero como ya he dicho, Jackie tiene un estilo propio y es algo que hay que saber apreciar.
En resumen, esta es una película para los amantes del cine de artes marciales, del humor y sobre todo de ver proezas de agilidad como las que este icono chino es capaz de ofrecernos.
¿Es posible hacer una película de artes marciales con un argumento interesante? Eso debía pensar Luc Besson cuando escribió Danny The Dog.
Danny, interpretado por Jet Li, es un perro adiestrado desde pequeño, cuando fue arrancado de su madre, para pelear a favor de Bart, un mafioso de tres al cuarto interpretado por Bob Hoskins. Danny es un luchador imbatible, lo que le convierte en una de las mejores bazas de intimidación para su dueño. Prácticamente analfabeto, en apariencia retrasado, Danny no conoce otra cosa que no sea esa vida y la acepta como algo normal hasta que un día conoce a Sam, un afinador de pianos ciego con un muy acertado Morgan Freeman, que en tan sólo unos minutos le demuestra que en el mundo hay gente amable. Creyendo a su dueño, Bart, muerto, Danny se va a buscar de nuevo a Sam que le acoge en la casa que comparte con su hijastra. Danny conocerá todo un mundo que le era ajeno lleno de amor, de cariño y de familia hasta que un día se reencontrará con Bart y tendrá que defender aquello que más quiere.
Esta es una de mis películas modernas de artes marciales preferidas. Es puro cine de acción, no busca una belleza en los golpes, y de hecho las coreografías buscan el realismo. Jet Li hace además todo un ejercicio de interpretación, que todos pensábamos imposible en él, demostrando que sabe hacer algo más que dar patadas.
El trabajo del coreógrafo de las peleas es impecable, dando a Jet Li un estilo de bestia peleando a cualquier precio, que da al film una profundidad que no habría conseguido si Danny hubiese sido un experto en Kung Fu. La escena inicial es una de mis preferidas, en las que mejor se puede ver a qué me refiero.
Es un film con una muy buena historia, con un gran guión, con unas peleas increíbles, con elementos cómicos, elementos de misterio, de amor, es una de esas películas que lo tienen todo. Quizá la película no llegó a cuajar con el público general porque las escenas de lucha son demasiado largas para los que no gustan de este género. Aún así, se la que recomiendo a todo el mundo.
Karate Kid, fue una de esas películas que hicieron escuela, marcando a toda una generación de occidentales que hasta ahora no habían podido ver ninguna película de artes marciales con la que sentirse identificados. Muchos de los elementos del film han quedado en la cultura popular, esperemos que por mucho tiempo.
Daniel Larusso, interpretado por Ralph Macchio, es un adolescente recién mudado, junto con su madre, a California. Sin amigos ni ningún tipo de apoyo, pronto acaba siendo víctima del acoso de los chicos del club de karate Cobra-Kai, que utilizan las artes marciales para actuar como pandilleros, hasta que un día un vecino oriental ,un señor mayor llamado Miyagi, que se pasa el día podando bonsais, le salva haciendo gala de unas increíble habilidad como luchador. Dani insiste a Miyagi, interpretado por el fallecido Pat Morita, hasta que le entrena en karate para conseguir vencer vencer a los Cobra-Kai en un campeonato local demostrando que las artes marciales no tienen por qué ir ligadas a la agresividad para ser efectivas.
Quizá esta película no sea de las más respetadas en el mundo de las artes marciales. Pero debemos reconocer que es puro cine de entretenimiento que consiguió que todo el mundo viera una película de karatekas. Impuso una moda, no quiero saber cuánta gente (además de un servidor en su infancia) se apuntó a karate tras ver esta película pero dudo que fueran nos pocos. Aún hoy se puede encontrar merchandising de la película, y en su momento había incluso una serie de dibujos animados, además de tres secuelas.
Gran parte del éxito de esta película es, como ya he mencionado, la posibilidad de identificarnos con el personaje. El protagonista es un pequeñajo, un fracasado que gracias a su esfuerzo y dedicación consigue superar a los demás. Es un estereotipo muy utilizado en productos juveniles como éste, pero sin lugar a dudas efectivo.
Otra gran clave de la película es su sentido del humor. El Sr. Miyagi, con su gran tranquilidad, es capaz de reírse de todo el mundo cuando demuestra que se puede aprender artes marciales realizando las tareas más básicas de la casa. ¿Quién no recuerda el dar cela, pulir cera?
Por otro lado, si bien es cierto que en esta película las coreografías de las escenas de lucha son muy pobres, son efectivas y concuerdan bien con el film. Pero si nuestro objetivo es ver complejos movimientos, patadas voladoras, giratorias y imposibles llaves, Karate Kid no es una opción recomendable. Pero considero que todo amante de este género debería verla por la importancia cultural que tiene.
Furia oriental (o Chinnese Connection, Fist of fury o Jing wu men) fue la segunda película de Bruce Lee, y en mi opinión, el mejor film con que cuenta el gran maestro de las artes marciales.
El argumento es simple. Chen, el protagonista interpretado por Bruce Lee, descubre tras regresar a su escuela de kung-fu que su maestro, al que quería casi como a un padre, ha muerto. En su funeral, los japoneses irrumpen faltando el respeto al difunto, insultando a los chinos como enfermos de Asia. Desoyendo los consejos del hijo del difunto, el segundo más hábil en la escuela, Chen decide ir a darles una lección a los japoneses demostrándoles que los enfermos son capaces de enfrentarse a todos los orgullosos nipones. Esto iniciará una espiral de violencia contra los chinos que les ayudará a entender mucho mejor su verdadera situación en su propio país.
La película es lo que se podría llamar efectiva. Podemos ver de lo mejor de Bruce Lee interpretativamente hablando, incluso demuestra tener ciertas dotes de humor, y por supuesto las peleas son geniales.
Mención especial merece la escena en que Chen va al dojo de los japoneses a vengarse de sus insultos. Una de sus más famosas peleas multitudinarias donde se ve rodeado de cerca de 20 japoneses expertos en karate, dándoles su merecido a cada uno de ellos, primero a puño desnudo, y luego, ya descamisado, con el nunchaku. (escena en el vídeo incrustado de youtube)
Esta es una de las joyas del cine de artes marciales, que hay que ver sin pretensiones de encontrarnos una gran calidad fílmica, si no más bien una sucesión de algunas de escenas de lucha que desbordan habilidad por todos los lados.
Si os gusta Bruce Lee, no os podéis perder esta película, muy superior en mi opinión a otras como Operación Dragón o Karate a muerte en Bangkok, por la calidad de sus peleas.