Cine Oriental: La casa de las dagas voladoras

Posted: lunes, marzo 15, 2010 by Demóstenes in Etiquetas: ,
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Tras el resurgir con Tigre y Dragón del estilo wuxia, y tras Hero, que resultó un gran éxito para Zhang Yimou, autor de esta misma película; se grabó este film de corte preciosista, con dosis de humor, historia, y una fotografía bellísima.

En la China medieval, durante la Dinastía Tang, hay numerosos rebeldes que intentan echar abajo la monarquía, entre ellos el de "La casa de las dagas voladoras". Leo (Andy Lau) y Jin (Takeshi Kaneshiro), dos miembros de la policía secreta, consiguen arrestar a una sospechosa de la organización, una bailarina ciega llamada Mei (Zhang Ziyi), y la engañan para que Jin pueda infiltrarse al enemigo. Perseguidos falsamente por la policía secreta, y con desconocimiento por parte de una autoridad externa que no sabe del plan, Jin y Mei se ayudan el uno al otro a sobrevivir. Todo parece ir bien, el plan discurre perfecto, pero no estaba planeado que Jin y Mei acabarían enamorándose de camino al cuartel de La casa de las dagas voladoras.

La casa de las dagas voladoras es una muy buena película. Tiene un argumento complejo, unos personajes bien construidos, un buen guión, y una muy buena química entre Zhang Ziyi y Takeshi Kaneshiro. Probablemente sea la mejor película de la actriz china como protagonista, y aquí demuestra que es una actriz dramática con muchas tablas y un cuerpo perfecto para las artes marciales, aunque ella es de hecho bailarina más que artista marcial.

Algo que creo que merece mención aparte, es la recurrencia en las películas orientales de los luchadores ciegos, mancos o con otros handicaps, que a pesar de ello son excelentes en el kung-fu. Aquí está la opinión generalizada que se tiene en sus países de origen de las artes marciales como una práctica de mejora de cuerpo y mente, no sólo como un conjunto de métodos de lucha. Para mí y para muchos, esa nobleza de las artes marciales es lo que nos resulta más atractiva.

La fotografía de la película merece una mención aparte, sé que normalmente hablo más del aspecto del kung-fu, que también es impecable y estético y para nada aburrido como a veces pasa con este estilo de películas, pero aquí la palma, la escena elegida es un baile que cuando vi en el cine me dejó totalmente boquiabierto.



También la música que acompaña la película es espléndida, con temas de estilo folklórico chino que confieren al film un ambiente cálido y relajado muy propio del género wuxia.

Esta película es, en mi subjetiva opinión, una de esas que cualquier cinéfilo no debería perderse. Aunque los que gusten de películas de kung-fu más del estilo Jackie Chan, no encontrarán aquí lo que buscan.

1 comentarios:

  1. Oz says:

    Demóstenes coincido contigo en que cualquier persona puede ver y disfrutar esta película, independientemente de su gusto o no por las Artes Marciales. La casa de las dagas voladoras cuenta una muy buena historia, con gran belleza y cuidados detalles que la convierten en una de las mejores obras de Zhang Yimou en mi opinión.
    Un gran saludo, Oz.